El Protomedicato de Castilla

En la época en la que transcurre la novela, había organismos que vigilaban que las personas que ejercían la medicina estuvieran suficientemente preparadas y cumplieran ciertos requisitos básicos. Uno de estos organismos era el Real Tribunal del Protomedicato.

Vigilaba el ejercicio de las profesiones sanitarias y formaba a estos profesionales. Creado en España en el siglo XV, en el siglo XVI se extendió a las colonias, fundándose los protomedicatos de México y del Perú. Una de las cuestiones que vigilaba era que no ejercieran mujeres, principal inconveniente de Elena de Céspedes, ya que por conocimientos y experiencia no había problemas. Así lo cuenta la novela.

Pero sabía bien que el Protomedicato de Castilla, ante cuyos representantes debería comparecer, prohibía expresamente que las mujeres ejercieran tales dedicaciones, ni siquiera en sus grados más bajos. No había ningún caso ni antecedente que lo amparase, si llegaban a descubrir su sexo femenino. El castigo sería ejemplar. Aquel examen implicaba muy serios riesgos. Y se preguntó si su ambición no sería excesiva, arriesgando en un momento lo que tanto trabajo le había costado conseguir.

Reseña en Novela Histórica

En la web www.novelahistorica.com podéis leer una reseña sobre la novela “Esclava de Nadie”. Algunos puntos que nos gustaría destacar de la opinión de Beatriz Senin son:

Esto da a la narración un ritmo trepidante, que hace que la obra se devore en nada. A lo que contribuye notablemente que el lector empatiza muy rápidamente con la obra.

La caracterización psicológica del personaje es muy buena

Por lo que se refiere a la forma que el autor tiene de contarnos la historia hay que decir que es de lo más acertada

Todo el que se decida a leer este libro se encontrará con una historia de los más fascinante por todo lo que le ocurre a su protagonista y como esta ha de enfrentarse a una sociedad intolerante y deberá salir adelante aferrándose a todo aquello que tiene a su alcance para sobrevivir, llegando a demostrar su valía a pesar de todos los contratiempos que le aparecerán durante toda su vida.

Feria del Libro de Zaragoza

Es esta época de ferias de libros y firmas. Después de la feria del libro de Teruel, de la que ya comentamos su presencia, en la feria del libro de Zaragoza, Agustín Sánchez Vidal estará firmando el próximo sábado 5 de Junio, por la tarde, en la caseta de la librería París.

Feria del del libro de Huesca – 2010

En la próxima Feria del libro de Huesca, Agustín Sánchez Vidal participará el día 12 de Junio dando una charla sobre “Cine y Literatura”. La hora del evento serán las 19:00.

Por otro lado, ya está en marcha la feria del Libro de Madrid, una magnífica oportunidad de hacerse con la novela “Esclava de Nadie” con algo de descuento.

El caso de la Monja Alférez

La Monja AlférezEl caso de Elena de Céspedes no es único en la historia, hay algunos más. Por ejemplo, el caso de Catalina de Erauso. Nacida en San Sebastián en 1592, también es conocida con el famoso sobrenombre de la Monja Alférez. Fue internada muy joven en un convento, pero la vida monacal no encajaba con su carácter y acabó huyendo de la clausura, disfrazada de campesino. Algún paralelismo ya tiene con nuestra protagonista.

También viajó mucho, como Elena, disfrazada de hombre. Utilizó varios nombres para camuflar sus pasos y acabó embarcando rumbo a América, donde se alistó como soldado. Luchó en la guerra contra los mapuches y debido a sus habilidades alcanzó el grado de alférez.

Eran constantes sus peleas y riñas por una de ellas fue detenida. Pidió ayuda al obispo Agustín de Carvajal y le contó su historia. Comprobado su sexo, fue enviada a España donde mantuvo su graduación militar. Se le autorizó a seguir vistiendo como hombre y a emplear un nombre masculino. Se hizo realmente famosa, hasta fue recibida por el Papa, y así pasó sus días hasta 1650, cuando murió en México.

Sus memorias se publicaron tiempo después y su historia es aún hoy muy conocida. Una vida de aventura, con muchos paralelismos con la de Elena de Céspedes.

Firma de ejemplares

Mañana, día del libro, 23 de abril, Agustín Sánchez Vidal estará firmando por la tarde ejemplares de “Esclava de Nadie” en la librería París de Zaragoza (Paseo Fernando el Católico, 24).

Andrés Vesalio

Andrés vesalio
En el camino de Eleno de Céspedes hacia la medicina, hay una parte de la novela en la que la referencia a algunos de los más destacados cirujanos de la época es constante. Así, aparecen el ya mencionado Díaz y también el famoso Andrés Vesalio. De hecho, un tratado de anatomía tiene un papel (nunca mejor dicho) importante en la historia.
Andés Vesalio fue un belga que nació en 1514 y se son famosos sus tratados de anatomía. Su obra De humani corporis fabrica le colocó como uno de los fundadores de la anatomía moderna. Por supuesto, el medio de estudio del cuerpo humano y la forma más directa de conocer el interior de este era a través de la exploración de cadáveres.

Poco a poco, en su lenta conversación, zarandeado por las intermitencias de la memoria, fue contándole el cirujano que había nacido en Valencia. Y que allí estudió Medicina, coincidiendo con Díaz en la Universidad.
—De esto hace ya mucho tiempo. Él venía de Alcalá para perfeccionar su aprendizaje con Pedro Jimeno y Luis Collado.
Al observar que estos nombres poco decían a Céspedes, añadió:
—Los dos eran discípulos directos de Vesalio, la mayor autoridad en el cuerpo humano. Para lo que ahora interesa, en Valencia se había creado la primera cátedra de Anatomía en España. Y su enseñanza se tomaba muy en serio: se explicaba durante seis meses y se debían hacer veinticinco disecciones en el hospital de la ciudad. Ocho estudiantes nos ocupábamos de preparar los cadáveres. Yo era uno de ellos, hasta que llegó Díaz.

La inquisición

Expediente de Elen@ Céspedes

Como ya hemos comentado, las aventuras de Elena de Céspedes acabaron cuando esta se topó con la Inquisición. El primer encuentro en la novela con el Santo Oficio, ocurre cuando Elena ejerce de ayudante para un médico, venido “a menos”. Es en este punto de su vida cuando Elena cambia de rumbo y comienza su relación con la medicina, que la llevará a ser la primer mujer cirujano titulada de la historia de España.

Si la vida como mujer buscando su identidad y tratándose de sacudirse la esclavitud y los yugos era interesante, se volvió aventurera con su incursión en el ejército, ya en forma de hombre. Ahora comienza la vida como médico, lo que convierta e nuestr@ protagonista en un caso excepcional, digno de toda admiración.

—Fue él quien, por encargo de la Inquisición, examinó a la mujer que visitamos el otro día, ¿verdad? —volvió a la carga Céspedes.
El cirujano asintió, sorprendido por la sagacidad de su ayudante. Aunque se creyó en el deber de advertirle:
—Si vais a manteneros en este oficio, deberéis aprender a no juzgar precipitadamente. Cualquier médico requerido por la Inquisición habría debido certificar que la acusada tenía un lado sano y otro baldado. O bien arriesgarse a ser desmentido por otro colega.
Se preguntó Céspedes si León lo decía por experiencia. Y si no sería esa una de las razones que lo mantenían apartado de aquella profesión de médico, dedicándose sólo a la de cirujano. Aunque también en el ejercicio de ésta podría verse en semejantes coyunturas.
—Y en cuanto a vuestra anterior pregunta —prosiguió León—, la respuesta es que yo ya conocía antes a Francisco Díaz.

Por cierto, recuerden que no es esta la primera mención que hacemos a Francisco Díaz, personaje de cierta importancia en la novela. Ya hablamos de él cuando tratamos sobre el hermafrodistimo de Elena.

El desnarigado

Arco de las orejas

Arco de las orejas

En aquellos tiempos “bárbaros”, los castigos también eran considerablemente más severos que en la actualidad. Ya comentamos en su momento la historia que hay detrás del Arco de las orejas. En el libro, también como un comentario rápido, que no va más allá de un chispazo momentáneo, el autor nos habla de un desnarigado. En algunos casos, como castigo, se amputaba la nariz al condenado, lo que no solo era un castigo en sí mismo, sino que además marcaba de por vida a la persona.

Tanto empeño puso en ello que lo logró. Pero al arrebatárselo le golpeó en el rostro sin querer. Y
entonces pasó algo inesperado: la nariz de su contendiente pareció volar por los aires.
Al principio, no entendió muy bien Céspedes lo sucedido, ni el grito lanzado por la mujer al ver a su cortejo con un hueco en medio de la cara. Semejaba el de una calavera, como si por allí le asomase ya el esqueleto.
Comprendió entonces que era un «desnarigado», a quien en una pelea o castigo público le habían rebanado la nariz. Y la sustituía por un postizo, hecho con tal arte que casi parecía la suya natural.

Entrevista en Anika entre libros

Anika entre libros

Siguiendo con las entrevistas y comentarios en torno al libro, hoy le toca al blog “Anika entre libros“, que hace unos días publicaba una entrevista a Agustín Sánchez Vidal en torno a la novela de Elena de Céspedes. Interesantes preguntas y no menos interesantes respuestas. Una picelada:

Como personaje, como mujer, ¿qué te impresionó más de Elena?

Su coraje. El haberlo tenido todo en contra y, a pesar de ello, haber sido capaz de salir adelante. Y no por el camino que le marcaban, sino por el elegido libremente por ella, incluso a costa de pagar los más altos precios.

¿Y como hombre, como Eleno?

Su profesionalidad. Al parecer, era un cirujano excepcional. Las otras cualidades supuestamente “masculinas” –valor, fuerza bruta, competitividad, etc.— no me llaman tanto la atención.